Alimentación y salud dental, ¿Cómo se relacionan?

La alimentación no solo es clave para la salud en general, sino que es clave también para la salud dental, ya que, si no se tienen buenos hábitos alimenticios, se está más expuesto a tener enfermedades bucales como las caries. Y es que es importante destacar que como todo lo que ingerimos pasa a través de la boca y esta está habitada por un gran número de gérmenes, el consumo frecuente de alimentos no sanos más un mal aseo bucal, no provoca nada más que una pésima combinación para nuestra salud dental.

Por eso es importante cepillarse bien los dientes después de comer, al menos tres veces al día, para así disminuir la producción de caries que existe cuando las bacterias entran en contacto con el azúcar que se ingiere, dañando el esmalte de nuestros dientes.

Es por esto, que lo principal para tener una buena salud bucal, es eliminar de nuestra dieta los alimentos que contienen azúcares, en especial los que son procesados o añadidos como las bebidas normales, los dulces, chocolates, etc. Y en el caso de no eliminarlos, controlar y reducir esa cantidad de azúcar que le damos a nuestro cuerpo.

Pero no solo modificando esa parte de nuestra alimentación nos vamos a olvidar de cuidar en otros aspectos la salud dental. Si lo que comes carece de ciertos nutrientes, los tejidos de tu boca se debilitan, lo que producirá que no te proteja correctamente de infecciones, generando a mediano plazo problemas en las encías como gingivitis, lo que a largo plazo puede provocar la caída de dientes. Según la destacada marca de artículos odontológicos, PHB, las enfermedades periodontales, es decir, las que afectan a las encías tienen mayor prevalencia en las personas con mala alimentación.

Los alimentos ricos en carbohidratos, azúcares y almidones contribuyen en gran medida a tener una mala salud dental, es por eso por lo que se recomienda que de comerlos sea durante las comidas y evitar los alimentos que se peguen en los dientes como los dulces o los chicles, ya que producen más caries que otros alimentos. Así que prefiera más proteínas, frutas y verduras, ya que el azúcar que contienen no es añadido ni procesado.

Todo este cambio alimenticio, debe venir desde que los niños son pequeños, ojalá desde el embarazo, para así evitar en un gran porcentaje el desarrollo de enfermedades dentales, ayudando a la correcta formación y maduración de los dientes, con una dieta rica en flúor y calcio, claro que siempre acompañado de un constante hábito de lavado de dientes.
Además de todo lo anterior, hay algunos secretos que te dejaré para cuidar mejor tu salud dental:
Lo más importante de todo es hidratarse, es decir, beber mucha cantidad de agua diaria, evitando así el consumo de bebidas y jugos. Se recomienda tomar leche o productos que la contengan, después de las comidas y antes del lavado de dientes para neutralizar la acidez de la placa.

El té negro o el té verde controlan en gran parte las bacterias que producen las caries, pero se recomienda tomarlo sin azúcar.

Si eres muy ansioso y te gusta comer dulces y golosinas, prefiere el chocolate que los dulces, ya que el grano del cacao tiene contenido antibacteriano lo que ayuda en tu salud bucal. Te aconsejo además comer alimentos con textura similar a la manzana o el apio, ya que ayudan a limpiar la superficie de los dientes y también refuerza las encías.

Ves, es fundamental tener una buena alimentación, cuidas tus dientes y también a ti mismo. Una buena alimentación nos hará tener dientes sanos y fuertes, una boca más resistente a bacterias que producen caries y en sí, una boca sana. Aunque no olvides acompañar todo esto de tu cepillado diario de dientes, y claro, una que otra visita al dentista.

Leer más

Aprende qué son y cómo quitar las Aftas

La mayoría de la gente ha tenido alguna vez aftas bucales, o popularmente conocidas como “fuegos”. Estas pueden aparecer en cualquier parte de la boca y son úlceras bucales que se presentan con un color blanco en el medio rodeado por un eritema rojo y brillante. Si bien no son malignas ni tampoco contagiosas, muchas veces son molestas a la hora de hacer actividades de la rutina diaria.

Es común que ocurra por infecciones virales, aunque en algunos casos no hay causas específicas de su aparición, por lo cual solo se puede relacionar con el estado inmune de la persona que se ve afectada por estas llagas.
No tienen ni una cantidad ni un tamaño específico, es decir, puede ser una que aparezca o muchas, así como puede ser pequeña o grande, lo único que está claro es que son dolorosas e incómodas.

Como se dijo anteriormente las aftas no son contagiosas pero muchas veces es confundida por herpes labiales, y para diferenciarlo, debes saber que un afta puede aparecerte en cualquier parte de la boca, y un herpes solo en el labio. Las aftas son afecciones comunes y así también es común que aparezcan y desaparezcan. Factores como mordidas, estrés psicológico, pocas horas de sueño, reflujo o alimentos calóricos, contribuyen a que una persona tenga más probabilidades de padecer aftas.

La mayoría de las aftas duran una a dos semanas y suelen ni siquiera dejar marcas en la boca, sin embargo, las que están más cercanas a los dientes o a lugares que tengan mayor contacto con los alimentos o cosas que nos echamos a la boca, demorarán más tiempo en curarse, debido al constante contacto y posibilidad de mordidas.

Es poco común, pero ciertas veces, las aftas vienen acompañadas de fiebre y malestar. Esto se presenta mayoritariamente en las aftas mayores, que son más profundas y grandes que las comunes, demorando su mejora hasta en dos meses con una posibilidad de dejar cicatriz.

Si bien muchas veces no hay causas establecidas, se recomienda tener una buena alimentación, evitar alimentos picantes o muy calientes o muy calóricos, tener una buena higiene bucal y evitar situaciones de estrés para así poder disminuir la frecuencia de aparición de las molestas aftas.

Las aftas suelen desaparecer por si sola, sin la necesidad de un tratamiento establecido, ya que no hay medicamentos para quitarlas, sino que simplemente para calmar el dolor por periodos, y en ese sentido, realizarse enjuagues con anestésicos para adormecer un poco la zona o tomar antiinflamatorios, podrían acelerar un poco la desinflamación y sanar más rápido.

Se recomienda evitar tocarse las aftas para dejar que el proceso de cicatrización no se vea perjudicado con las bacterias que tienen las manos, además de siempre cepillarse los dientes al menos tres veces al día y usar hilo dental. A su vez, es recomendable no usar enjuagues bucales con alcohol, para que la herida no empeore, así que mejor utiliza agua con sal o algún tipo de suero fisiológico.

Deja que la afta cure por si sola, por lo tanto, evita utilizar alcohol puro o bicarbonato para hacerlas desaparecer, ya que finalmente puede generar lo contrario, irritar más la lesión, hacerla más grande y empeorar la afta.
Sin embargo, si después de dos semanas la afta aún no desaparece, o si están acompañadas de fiebre, diarrea, cefalea, o si son de un tamaño mucho mayor al normal e incluso si hay úlceras en otras partes del cuerpo, no dudes en acercarte a un dentista para que pueda visualizar bien el problema y darte un tratamiento adecuado

Leer más