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Qué es y para qué sirve el tratamiento de endodoncia.

La endodoncia es un procedimiento que se realiza en piezas dentales con caries profundas, que propician la inflamación o la muerte de la pulpa dental. Por tanto, como hemos dicho, se trata de la extirpación total de esa pulpa o del nervio del diente, a través de una limpieza del sistema de conductos radiculares en el que se eliminan bacterias y tejido necrótico para dejar el conducto lo más esterilizado y libre de bacterias como sea posible.

Este tratamiento radicular se realiza en diferentes fases:

– Lo primero, es tener un diagnóstico por parte del dentista u ortodoncista, realizando unas preguntas guiadas por el profesional, donde el paciente informa cómo es el dolor que siente, dónde se localiza, con qué intensidad se presenta. A esto se suma la toma de radiografías para verificar el estado del diente y ver cómo es su anatomía, es decir, la longitud de las raíces, el estado que tienen, entre otros.
– En segundo lugar, la anestesia que se utiliza en esta intervención es local, afectando solo a la zona a tratar. Es sumamente relevante que en el momento de la anestesia no exista ninguna infección en la pieza dental, de haberla, la intervención deberá posponerse y se recetará al paciente que tome antibióticos y antiinflamatorio.
– El tercer paso es realizar un agujero en la corona del diente, accediendo así a la pulpa para su extracción y aislando el diente de todo el organismo.
– Luego, se continúa con el procedimiento de limpieza de los conductos para dejarlos asépticos o limpios.
– Por último, se cierran los conductos que se han limpiado, dejando la pieza plenamente insensibilizada. Esto, acompañado por controles y seguimiento durante algunas semanas o meses.

Los dientes tratados de este modo pueden permanecer toda la vida si se les cuida correctamente, y a pesar que pueden sufrir caries, es esencial adoptar buenos hábitos de higiene bucal y acudir a exámenes odontológicos regulares para evitar problemas a largo plazo. Cabe destacar que como estos dientes ya no tienen la pulpa que los mantenía vivos, se vuelven más sensibles y propensos a la fractura, por eso esto es importante para decidir colocar una corona en lugar de obturar el diente después del tratamiento de conductos.

A veces el tratamiento de endodoncia no funciona como se espera, debido a la imposibilidad de eliminar todas las bacterias presentes. En estos casos, y tras la valoración del profesional, se procede a realizar una segunda limpieza de los conductos con el fin de conservar la pieza y la dentición natural del paciente. Una de las preguntas más frecuentes es si este procedimiento será o no doloroso, y al ser una intervención con anestesia, el dolor no debería aparecer. En cualquier caso, dependerá también de la tolerancia al dolor de cada paciente y de la tranquilidad con la que asista.

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