¿Qué son las Aftas y cómo quitarlas?

La mayoría de la gente ha tenido alguna vez aftas bucales, o popularmente conocidas como “fuegos”. Estas pueden aparecer en cualquier parte de la boca y son úlceras bucales que se presentan con un color blanco en el medio rodeado por un eritema rojo y brillante. Si bien no son malignas ni tampoco contagiosas, muchas veces son molestas a la hora de hacer actividades de la rutina diaria.

Es común que ocurra por infecciones virales, aunque en algunos casos no hay causas específicas de su aparición, por lo cual solo se puede relacionar con el estado inmune de la persona que se ve afectada por estas llagas.
No tienen ni una cantidad ni un tamaño específico, es decir, puede ser una que aparezca o muchas, así como puede ser pequeña o grande, lo único que está claro es que son dolorosas e incómodas.

Como se dijo anteriormente las aftas no son contagiosas pero muchas veces es confundida por herpes labiales, y para diferenciarlo, debes saber que un afta puede aparecerte en cualquier parte de la boca, y un herpes solo en el labio. Las aftas son afecciones comunes y así también es común que aparezcan y desaparezcan. Factores como mordidas, estrés psicológico, pocas horas de sueño, reflujo o alimentos calóricos, contribuyen a que una persona tenga más probabilidades de padecer aftas.

La mayoría de las aftas duran una a dos semanas y suelen ni siquiera dejar marcas en la boca, sin embargo, las que están más cercanas a los dientes o a lugares que tengan mayor contacto con los alimentos o cosas que nos echamos a la boca, demorarán más tiempo en curarse, debido al constante contacto y posibilidad de mordidas.

Es poco común, pero ciertas veces, las aftas vienen acompañadas de fiebre y malestar. Esto se presenta mayoritariamente en las aftas mayores, que son más profundas y grandes que las comunes, demorando su mejora hasta en dos meses con una posibilidad de dejar cicatriz.

Si bien muchas veces no hay causas establecidas, se recomienda tener una buena alimentación, evitar alimentos picantes o muy calientes o muy calóricos, tener una buena higiene bucal y evitar situaciones de estrés para así poder disminuir la frecuencia de aparición de las molestas aftas.

Las aftas suelen desaparecer por si sola, sin la necesidad de un tratamiento establecido, ya que no hay medicamentos para quitarlas, sino que simplemente para calmar el dolor por periodos, y en ese sentido, realizarse enjuagues con anestésicos para adormecer un poco la zona o tomar antiinflamatorios, podrían acelerar un poco la desinflamación y sanar más rápido.

Se recomienda evitar tocarse las aftas para dejar que el proceso de cicatrización no se vea perjudicado con las bacterias que tienen las manos, además de siempre cepillarse los dientes al menos tres veces al día y usar hilo dental. A su vez, es recomendable no usar enjuagues bucales con alcohol, para que la herida no empeore, así que mejor utiliza agua con sal o algún tipo de suero fisiológico.

Deja que la afta cure por si sola, por lo tanto, evita utilizar alcohol puro o bicarbonato para hacerlas desaparecer, ya que finalmente puede generar lo contrario, irritar más la lesión, hacerla más grande y empeorar la afta.

Sin embargo, si después de dos semanas la afta aún no desaparece, o si están acompañadas de fiebre, diarrea, cefalea, o si son de un tamaño mucho mayor al normal e incluso si hay úlceras en otras partes del cuerpo, no dudes en acercarte a un dentista para que pueda visualizar bien el problema y darte un tratamiento adecuado

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